The collection of hundreds of pieces spans all artistic disciplines and includes sculpture, ceramics, glass, historical furniture, painting, and original design pieces, among other decorative arts — such as neoclassical busts, ritual objects, and jewelry boxes.
It is not a sum of objects, but a curated selection designed for each corner, each reflection, and each contrast of light.
Each piece finds its exact place within the house, building a coherent narrative in which the whole transcends a mere collection to become a work in itself. A brushstroke.
At Myttas, antiques are memory and emotion, but also present and future: they are the traces that turn a home into living cultural heritage.
Con la policromía original, muestra una Virgen María como Reina o una Santa, sin atributos iconográficos suficientes para su identificación (quizá Santa Bárbara, Santa Úrsula o Santa Catalina de Siena). Conservaba su corona original como pieza accesoria.
Muestra un movimiento en los pliegues de la parte inferior claramente de inspiración clasicista e italianizante, según modelos de Miguel Ángel y sus discípulos de la escuela romanista. El romanismo es una corriente que se engloba dentro del Manierismo, con huella en España (Juan de Ancheta, Gaspar Becerra), en Amberes y en el sur de Francia.
La pieza procede de una colección particular de Provenza. Por su procedencia y estilo, no puede descartarse que se trate de una pieza italiana.
Pieza de cerámica popular, vidriada, que se exportaron a Japón durante los siglox XV y XVI. No se producen en este tono y este esmalte con posterioridad. En Japón son llamadas «Kuro Gorai», que significa «Negro» y «de la dinastía Goryeo». La dinastía Goryeo precede a la Joseon pero las piezas que llegan a Japón desde Corea siguen llamándose Goryeo hasta el siglo XVII-XVIII.
De la serie “Il canto della materia”, esta pieza en mármol de Carrara es una obra del artista de Brescia Antonio Costantini, que trabaja con un lenguaje visual al límite de la abstracción, pero siempre con referencias visuales sutiles a la figura humana. Costantini trabaja las superficies con gran delicadeza, llevando al límite la expresión del relieve para sugerir una idea de tensión interna en la piedra, de cierto movimiento de onda que pareciera surgir del interior de la materia.
Como es habitual en la tradición escultórica de piezas de mármol de Carrara, esta obra muestra el intento de infundir a la pieza una impresión de vida interna, de latido, de onda de movimiento de dentro fuera.
Representando una santa o Virgen María. Seguramente parte que coronara un retablo, pues no es habitual que piezas de estas características están doradas en su totalidad.